Nothing Studio

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“Buscamos la atemporalidad de los espacios”


ANGELINA SANZ Y ÁLVARO LATORRE, NOTHING STUDIO

Estos dos interioristas de Madrid han sorprendido, desde la creación de su estudio, por la frescura y energía de sus proyectos que conjugan el respeto por los estilos precedentes con la actualidad funcional de los planteamientos. Proponen un trabajo integral para que el diseño de interiores esté alineado con la imagen de la empresa en todas sus dimensiones. La atemporalidad es el primer objetivo de sus proyectos.

El espacio proyectado en la última edición de Casa Decor por este estudio madrileño fue uno de los más comentados. Les preguntamos cómo fueron los inicios y desarrollo del estudio.

Nothing Studio se consolida en enero de 2021 con Álvaro Latorre y Angelina Sanz al frente de este proyecto. Con una larga trayectoria como interioristas para otros estudios, ambos coincidimos en varios proyectos que fueron la semilla de Nothing. Álvaro, es un interiorista con unos inicios más vinculados al arte, mientras que yo tengo una base más ligada a la arquitectura, lo que hace de nuestro equipo un tándem idóneo con estilos muy diferentes, pero con formas de pensar y trabajar muy afines.

El Cucufate: Nothing Studio transforma este local de 500 m2 en una vivienda de estilo victoriano con grandes bibliotecas, salones privados, cocinas empapeladas, ambientado como una casa antigua, sombría y abandonada.

Además de los requerimientos del cliente, ¿cuáles son los principios que os mueven al encarar un nuevo proyecto?

Parte de nuestra filosofía de trabajo se basa en la búsqueda de la atemporalidad del espacio creado. Nosotros lo denominamos el efecto “ratatouille”, es decir, priorizamos la esencia de los elementos para que las sensaciones del espacio perduren a través del tiempo.

¿Hay un reparto de poderes entre vosotros en el trabajo?

Digamos que soy la mandona del equipo porque me gusta mucho la organización y tenerlo todo controlado, y más aún cuando los proyectos están en fase de ejecución. Una vez decidimos el concepto o el estilo del proyecto, Álvaro se centra en el desarrollo en el estudio y yo en las obras. Realmente, ambos nos apoyamos en nuestras funciones mutuamente, todo depende del volumen de trabajo y de la dificultad del proyecto en el que estemos.

La Española: Este restaurante es un lugar emblemático de Pozuelo de Alarcón. Por un lado, se mantiene el estilo castizo y clásico, por lo que se diseñaron mosaicos con materiales marmolados para los suelos de la planta baja, y se incorporaron molduras neoclásicas de Orac Decor.

¿Creéis que el diseñador de interiores debe ofrecer un servicio completo a sus clientes que incluya todos los aspectos?

Dependerá de las capacidades de cada interiorista o estudio. Nosotros ofrecemos un servicio completo porque nuestro equipo está formado por diferentes perfiles, desde uno más técnico a otro más creativo, que nos permiten desarrollar, de principio a fin, todos los aspectos creativos que implican a una marca. Desde el espacio hasta el branding. De esta manera, nos aseguramos de que se cumple con la imagen y premisas de la compañía que nos ha contratado en todos los puntos de desarrollo.

¿Qué aporta el color a un espacio de uso público como un comercio o un restaurante?

El color es energía, vibración, despierta los sentidos y potencia las sensaciones. A través del color, suscitas una serie de emociones. Es un recurso imprescindible en el retail ya que se busca el impacto visual y emocional para captar la atención del posible cliente. En definitiva, es una poderosa herramienta de marketing.

Hair&More: En este salón Premium del reconocido estilista Pablo Perez, se apostó por una línea neoyorquina, un estilo industrial refinado.

¿Cómo veis el futuro inmediato de la casa?

Lo vemos cada vez más ligado a la palabra alma. Las tecnologías, la evolución de los materiales, la infinidad de texturas que descubrimos y el estudio de la iluminación son un medio que nos permite crear espacios sensoriales, en armonía, incluso polivalentes. Se busca conectar con el hogar y desconectar del resto, creando espacios elegantes, tecnológicos, pero sobre todo acogedores.

¿El mundo digital ha influido en la concepción de los espacios?

A todas las escalas, la tecnología es una herramienta que te ayuda a traspasar límites, no sólo funcionales, sino estéticos. La tecnología y sus innovaciones nos permite crear ambientes, concibiendo los espacios como lugares versátiles y cambiantes. Esta evolución también influye positivamente en la sostenibilidad, como, por ejemplo, con el control de la iluminación y domotización de la vivienda.

¿Tenéis especial preferencia por alguna tipología de espacio? ¿Por qué razón?

En los restaurantes nos suscita especial interés el diseño de la barra. Ésta gana un gran protagonismo y se diseña para que funcione estéticamente tanto de día como de noche. Para conseguir esta versatilidad, los materiales y el estudio de luz y sombras, debe ser muy minucioso. En cuanto al interiorismo residencial, nos inclinamos por el salón que es la zona más social de la casa. Según la envergadura del proyecto, puede desempeñar más o menos cinco funciones –cine, chimenea, comedor, bar, living– y todas ellas con sus propias necesidades. Es la pieza más interesante de un proyecto doméstico.

Divina Locura: La arquitectura era todo un reto: diferentes alturas de forjado y fachadas protegidas revestidas con los materiales rudos y fríos.

¿Os preocupa la sostenibilidad?

Hoy es parte de nuestra filosofía. Crear espacios igual de bonitos, pero con ese plus de respeto al entorno, no solo ha supuesto un reto sino un logro muy satisfactorio al conseguirlo en los proyectos. Tenemos la información y los medios necesarios para llevarlo a cabo y cada vez más clientes apuestan por este valor añadido en sus espacios. Las personas se sorprenderían de las mejoras que supone el uso de materiales eco o las propiedades que adquiere el proyecto al emplear materiales con este sello de calidad y humanidad. Además, esa filosofía del estudio que hablábamos antes nos lleva también a ver la sostenibilidad como esa atemporalidad, es decir, un espacio que perdura en el tiempo gracias a la sensación que transmite, y que no necesita renovarse de manera constante o cíclica, ya que inspira más allá de lo proyectado físicamente.

NOTHING STUDIO. Angelina Sanz y Álvaro Latorre. Módena 9. 28232.
Las Rozas, Madrid. T 678 423 429. Foto Retrato: Luis Hevia.
Fotos Proyectos: Álvaro Peña Costilla, Juan Ramón De Páramo.

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