Materiales en bruto

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Gran Fierro, Praga

Los arquitectos del estudio Formafatal reelaboran el concepto del restaurante Gran Fierro que se ha trasladado a un edificio histórico de Praga perteneciente a una zona declara monumento por la UNESCO. Se utiliza equipamiento y muebles procedentes del local anterior para sugerir continuidad.

El esfuerzo por utilizar al máximo el equipamiento y los muebles originales de alguna manera marcó la dirección, los materiales usados y los colores del interior. Se han incorporado nuevos elementos al diseño, nuevamente refiriéndose a los materiales de construcción en bruto, que, sin embargo, obtienen una función completamente nueva. Las vigas expuestas HEB de acero sirven como base para los bancos, las barras de hierro dividen ópticamente el espacio o sirven como estantería para una generosa tienda de vinos, diseñada a lo largo de toda la pared. Las mallas de alambre soldado sirven como enrejados para plantas verdes y cercas de jardines. Los bloques de hormigón recién aparecidos crean una pared de piel decorativa dominante justo en la parte de la entrada del restaurante.

Este muro es un legado simbólico de un nuevo enfoque, no solo en el concepto del arquitecto, sino sobre todo en la nueva mentalidad y filosofía de Gran Fierro y su propietario, quienes cambiaron el carbón vegetal por el carbón biológico, que comenzaron a fabricar ellos mismos a partir de desechos de madera de la cocina. Por lo tanto, dentro de cada bloque de hormigón levita un trozo de carbón, la pared es como una vitrina, el carbón es como una joya en él. Con este concepto visual se continua hacia la parte trasera del restaurante, donde la bóveda de uno de los salones se crea a partir de piezas de carbón que levitan.

El recién nacido Gran Fierro tiene una superficie de 390 m2 con una capacidad total de 163 asientos. El restaurante está dividido en tres partes principales: el área principal con una cocina abierta integrada, un espacio al aire libre con jardín de invierno y un ala trasera con salas VIP. Fue un desafío tomar los elementos de un diseño original y hacerlos funcionar en un nuevo espacio con nuevos elementos. Y especialmente con esos nuevos conceptos, el restaurante ha pasado por una poderosa transformación que necesitaba ser abordada por el diseño.

RESTAURANTE GRAN FIERRO. Myslíkova 8. Praga, República Checa. Cliente: Juan Cruz 
Pacin. Proyecto: Formafatal. Arquitectos: Dagmar Štěpánová, Iveta Tesařová. 
Fotografías: Boysplaynice. Mobiliario: Manufactori, Emu. Iluminación: Zangra, 
Tudo & Co, Vyrtych. Tiradores: Buster + Punch. Espejos: Notre Monde. 
Cerámica: Cevica.

 

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