“Cada proyecto representa un reto único”
Isabel López Vilalta
Con una trayectoria sólida en el ámbito del interiorismo y la arquitectura, Isabel López Vilalta lidera un estudio reconocido por su enfoque sensible y contemporáneo. Cada proyecto es una búsqueda de equilibrio entre emoción y funcionalidad, donde la luz, los materiales y los detalles definen un estilo propio y atemporal.
¿Cómo describes la vocación que te impulsó a crear tu estudio hace más de tres décadas?
He tenido la suerte de trabajar en una profesión que se ha convertido en una vocación, así que me he pasado la vida disfrutando de lo que hago.

¿De qué manera intentas que cada proyecto tenga un alma y cómo la descubres?
Cada proyecto representa un reto único y diferente del anterior. Trabajamos en proyectos de diferentes escalas, desde una pequeña cafetería hasta un hotel de 150 habitaciones, y en cada uno nos adaptamos al tipo de negocio, al público objetivo y al cliente específico que nos hace el encargo. La combinación de todos estos factores es lo que otorga a cada proyecto su propia identidad.
¿Cómo combinas la arquitectura y el interiorismo en tus proyectos para lograr una visión integral?
Nos gusta la buena arquitectura y trabajar de la mano con buenos arquitectos. Por eso es fundamental entender y apreciar los proyectos en los que vamos a intervenir. La observación minuciosa de todas las circunstancias que rodean al proyecto es lo que nos permite desarrollar esa visión integral.
¿Qué criterios sigues para elegir materiales naturales que perduren en el tiempo y aporten atemporalidad y sostenibilidad?
La elección de los materiales está intrínsecamente relacionada con el tipo de proyecto que debemos resolver. Esta elección es determinante, pues son los materiales los que otorgan singularidad al proyecto. Nos preocupa especialmente que envejezcan bien y, por tanto, su correcta colocación. Creemos que una manera sostenible de abordar los proyectos es crear espacios que perduren en el tiempo tanto por su calidad material como por su valor estético, ya sean comerciales o residenciales.

¿En qué medida tienes en cuenta la historia de un espacio a la hora de intervenir en viviendas con memoria?
En nuestro trabajo actuamos frecuentemente sobre arquitectura preexistente. La decisión fundamental consiste en determinar qué eliminar y qué conservar. En las rehabilitaciones, procuramos restaurar utilizando métodos similares a los originales, incorporando nuevas tecnologías cuando es posible y cuando estas mejoran el resultado final.
¿Cómo incorporas la tecnología y la domótica para mejorar el confort y la eficiencia energética de los espacios?
La tecnología y la domótica son herramientas fundamentales para el control del consumo energético. Deben ser muy sencillas de usar para facilitar la vida cotidiana y no complicarla.

¿Puedes explicar tu enfoque sobre la relación entre interior y exterior en los proyectos que desarrollas?
Cuando la relación con el exterior es importante en algún proyecto, buscamos soluciones que lo pongan en valor. Utilizamos el mismo material en ambos lugares, por ejemplo, para hacer desaparecer los límites. O cuidamos la iluminación artificial, a fin de conseguir un único espacio.
¿Cuál es tu proceso para diseñar distribuciones versátiles que puedan adaptarse a diferentes usos con el paso del tiempo?
Por lo general, los espacios versátiles resultan poco interesantes al tener que responder a múltiples usos posibles. No obstante, cuando debemos diseñarlos, prestamos una atención especial a los factores acústicos y al envejecimiento de los materiales.

¿De qué modo aplicas el minimalismo y la sobriedad sin renunciar a la calidez y a la elegancia?
Nos gusta resolver los proyectos de manera sencilla, pero eso no significa renunciar a la calidez ni a la belleza. No queremos seguir tendencias –que, por otra parte, es lo más fácil–, sino que preferimos investigar todas las posibilidades de cada proyecto para encontrar la solución más adecuada, la que resulte más genuina y pueda convertirse en tendencia a su vez.
ISABEL LÓPEZ VILALTA. Fotografía retrato: Nina Antón.






















