“Cuidamos cada proyecto hasta el mínimo detalle”

Es el heredero de un apellido que tiene mucho peso en el interiorismo nacional. Los conceptos de interiorismo, paisajismo y decoración de lujo para viviendas particulares se asocian fácilmente con el emblemático local de Barcelona. Pero en esta entrevista con su actual director, descubrimos la faceta de arquitectura del estudio y la capacidad de proyectar mega hoteles con el mismo cuidado que un pequeño apartamento.

¿Me podrías explicar la historia de vuestro estudio?

Ojinaga ya ha cumplido 68 años desde que empezó esta historia. Mi padre, Carlos Ojinaga Erill, fundador del estudio, empezó haciendo tareas para publicidad y escaparatismo y, a partir de ahí, abrió su propio despacho de interiorismo, la tienda de Vía Augusta que tiene 48 años y aún sigue en pie.

Estudié arquitectura, y cuando acabé la carrera abrí mi propio despacho de arquitectura y diversifiqué un poco más mi trabajo en el sector residencial, enfocándolo también hacia el diseño. Esto ha sido un motor que nos ha resultado muy beneficioso, tener los dos enfoques en un mismo despacho, ha sido siempre muy cómodo para el cliente. Luego, con los años, entramos más en el tema de edificación. También empezamos a desarrollar proyectos de interiorismo para casas particulares y así ha sido principalmente como hemos estado funcionando durante estos años.

Despacho de abogados de Barcelona: proyecto integral para un despacho de abogados en la parte alta de la ciudad. Se trabaja no sólo por conceptos estéticos, sino con la finalidad de obtener una concordancia que permita una perfecta comunión entre espacio y trabajo.

Sin embargo, se conoce especialmente a Ojinaga por su faceta de estudio de interiorismo.

En efecto. La tienda nos da una mayor proyección como estudio de interiorismo que de arquitectura, pero nos hemos dedicado siempre al tema de la arquitectura en base a las viviendas unifamiliares.

Cuando se nos echó encima el tema de la crisis, que fue un punto de inflexión en todo el despacho en aquel momento, nos obligó a buscar nuevos horizontes profesionales. Surgió la oportunidad de movernos a Sudamérica, donde empezamos con el sector hotelero. Una vez allí, también pudimos diversificar nuestro trabajo de arquitectura e interiorismo haciendo viviendas, especialmente en Panamá, en eso se ha basado nuestro trabajo durante todo el tiempo que estuvimos establecidos allí.

¿Siempre habéis trabajado para clientes particulares?

Hemos estado siempre más centrados en el cliente particular, como por ejemplo un bufete de abogados, y raramente hemos trabajado para grandes corporaciones. En Colombia, sin embargo, nos encargaron un rascacielos que, actualmente, está en construcción y en base a eso empezamos a recibir más trabajos allí como oficinas, casinos, viviendas, etc. Se podría decir que hemos puesto un pie en Colombia.

Hemos tenido la suerte también de ser reconocidos a nivel televisivo y mediático, como por ejemplo la entrevista que tuvimos con National Geographic, que vinieron a Barcelona a realizar un programa sobre infraestructuras también enfocado al interiorismo, programa que resultaba perfecto para nuestro trabajo.

Restaurante Vilmar: un espacio de ambiente marinero que, sin embargo, no renuncia al aspecto exclusivo y de alto nivel que el estudio sabe imprimir a todos sus proyectos.

¿Cuánta gente trabaja en vuestro estudio?

En nuestro estudio somos quince profesionales. Nunca se ha dado la ocasión de incrementar este número de personas, cuando hemos crecido hemos colaborado con profesionales externos. Somos un estudio particular, siempre hemos tenido unos clientes con los cuales acabamos con una relación de amistad, eso se debe a una dedicación mayor de lo normal con cada cliente, con una gestión personalizada para cada uno de ellos, por eso hemos preferido establecer una relación de confianza con nuestros colaboradores pero nunca hemos pensado en aumentar el número de personas en nuestro estudio.

Oficinas BD: en el proyecto de espacios de trabajo, en Ojinaga, conscientes de la necesidad de la creación de proyectos donde las personas pasan casi más horas que en su propio domicilio, las pautas crean una nueva forma de entender esa arquitectura e interiorismo, que arrancan desde un diseño acorde con cada ambiente laboral

¿En Latinoamérica también tenéis equipos de confianza?

Así es. Una parte muy difícil de mi responsabilidad fue trabajar fuera, salir de mi equipo habitual de confianza y establecer la misma relación con otro tipo de equipo. Aquí estaba acostumbrado a un nivel de detalle muy elevado, lo que fue todo lo contrario allí, donde están acostumbrados al trabajo rápido y poco costoso.

¿Llegáis más allá de la parte visual del mobiliario?

En nuestro despacho lo único que no hacemos es cálculo o, en todo caso, solo hacemos lo imprescindible, pero sí que realizamos el proyecto completo, sabemos cómo queremos iluminar el espacio –hicimos la segunda instalación de Lutron en Barcelona–, siempre ha sido una pasión el tema de la iluminación, las sensaciones que puede llegar a provocar cuando está bien resuelto y, sin duda, le ponemos mucho énfasis.

Solo evolucionamos desde el punto de vista del diseño, no llegamos a la parte tecnológica, y lo mismo ocurre con el tema de las instalaciones, nosotros diseñamos lo que estamos buscando, pero no entramos en ingeniería nunca. Lo normal es que trabajen desde nuestro diseño, que se adaptan a él.

¿Después de la experiencia de salir de España, os atreverías a llegar al norte de Europa o incluso a Oriente?

Nunca hemos llegado a Extremo Oriente. En nuestro despacho la posición siempre ha sido muy importante, hay despachos donde el crecimiento posicional es indispensable, pero los proyectos de aquí y los de Sudamérica ya nos llenaban todas las horas. Hubo un momento donde los proyectos de Sudamérica se volvieron muy grandes, hasta el punto que era medio mes de trabajo allí y medio aquí. Solo con gestionar este trabajo con dos despachos, al nivel de detalle al que estamos acostumbrados, ya teníamos suficiente. Porque hablamos de un hotel de cinco estrellas gran lujo, un proyecto que te pide un punto de dedicación mayor de lo normal, no es un trabajo repetitivo, sino único y personal.

OJINAGA SHOWROOM Vía Augusta 244. 08021 Barcelona. T. 932 010 400. 
OJINAGA ESTUDIO Vía Augusta 251 local 1. 08017 Barcelona. T. 932 018 222.

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